16.11.14

Detengan la fiesta que llegaron los aguinalderos


 Había un gran “respeto” por esos muchachos que agarraban un tambor, un cuatro y una sonaja, aprovechando la época decembrina, para pedir “aguinaldo”. Que no era otra cosa que tocar y cantar algo de música de esta hermosa temporada y recibir a cambio algún presente, algo de dinero y muchas veces, alguna hallaca y pan de jamón.
 Sí, el dueño o dueña de la casa, mandaban a apagar el picó, equipo de sonido de entonces, para escuchar a los aguinalderos, que al finalizar su actuación colocaban el cuatro en posición, para recibir en la caja del instrumento algunas monedas. Este aporte era repartido entre los miembros del grupo aguinalderos o servía para comprar en la bodega del barrio,.algún pan y refrescos. Lo cual era todo un festín.

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