16.11.14

Detengan la fiesta que llegaron los aguinalderos


 Había un gran “respeto” por esos muchachos que agarraban un tambor, un cuatro y una sonaja, aprovechando la época decembrina, para pedir “aguinaldo”. Que no era otra cosa que tocar y cantar algo de música de esta hermosa temporada y recibir a cambio algún presente, algo de dinero y muchas veces, alguna hallaca y pan de jamón.
 Sí, el dueño o dueña de la casa, mandaban a apagar el picó, equipo de sonido de entonces, para escuchar a los aguinalderos, que al finalizar su actuación colocaban el cuatro en posición, para recibir en la caja del instrumento algunas monedas. Este aporte era repartido entre los miembros del grupo aguinalderos o servía para comprar en la bodega del barrio,.algún pan y refrescos. Lo cual era todo un festín.

10.11.14

Un sabroso comodoro

Es una delicia.Sobre todo en esos días calurosos del llano,disfrutar de un comodoro.Sí,ese mismo que en otras regiones de nuestra querida Venezuela se conoce como: raspao,cepillao.Aquel pedazo de hielo,de barreta,que era procesado o raspado y caía en aquella bandeja,donde con gran destreza era depositado en un vaso para ser bañado con guarapo de tamarindo o colita. Luego descubrimos que podía ser aderezado con leche condensada para destacar su insustituible sabor.Es simpático observar un niño con su boca rojita luego de comerse un comodoro de colita.