Estrenando su “Opera Prima”
María Alejandra Marchena, en los zapatos de un niño
Creo que a María Alejandra la conocí en una de esas piscinadas, en la casa de sus padres, Félix y Maritza. Allí muy cerca del aeropuerto de San Fernando. Era una niña. Con el transcurrir del tiempo, quiso ser teatrera. Hizo lo propio en el viejo Telilamar, el siempre presente Grupo de Teatro del Liceo Lazo Martí, de la mano del profesor Amílcar Castillo. ¿Se pueden imaginar lo que pensaron sus padres, cuando culminados los estudios de bachillerato, ella señaló que quería estudiar teatro?.

Barajando opciones, se decidió por comunicación social, sin estar clara en su decisión, se licenció en la mención audiovisual. Y por esas cosas que siempre pensamos ocurren por casualidad, se encontró realizando sus pasantías en una película venezolana. Y así siguieron las experiencias: En Huelepega, en Garimperios, entre los años noventa y siete y noventa y nueve, como parte del equipo de producción, bajo la dirección del conocido y laureado cineasta José Ramón Novoa.
En el festival Nacional Manuel Trujillo Durán, recibe mención
María Alejandra Marchena, en los zapatos de un niño
Creo que a María Alejandra la conocí en una de esas piscinadas, en la casa de sus padres, Félix y Maritza. Allí muy cerca del aeropuerto de San Fernando. Era una niña. Con el transcurrir del tiempo, quiso ser teatrera. Hizo lo propio en el viejo Telilamar, el siempre presente Grupo de Teatro del Liceo Lazo Martí, de la mano del profesor Amílcar Castillo. ¿Se pueden imaginar lo que pensaron sus padres, cuando culminados los estudios de bachillerato, ella señaló que quería estudiar teatro?.
Barajando opciones, se decidió por comunicación social, sin estar clara en su decisión, se licenció en la mención audiovisual. Y por esas cosas que siempre pensamos ocurren por casualidad, se encontró realizando sus pasantías en una película venezolana. Y así siguieron las experiencias: En Huelepega, en Garimperios, entre los años noventa y siete y noventa y nueve, como parte del equipo de producción, bajo la dirección del conocido y laureado cineasta José Ramón Novoa.
En el festival Nacional Manuel Trujillo Durán, recibe mención
especial por su trabajo como directora del cortometraje Entre frutas verduras. Es el año mil novecientos noventa y nueve. En el dos mil se desempeña como jefe de producción, en el largometraje venezolano de mayor éxito y renombre internacional de la época, de la mano de Elia K Schneider. Hablamos de Punto y Raya
En el dos mil dos viaja a España, para cursar un master en Documentales Creativos en la Uni
versidad de Barcelona y amplía sus conocimientos en Dirección de Cine y Montaje Cinematográfico en El Instituto de cine de Barcelona.
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Conoce lo que es la maternidad, nace Amanda, y en ese viajar y viajar, estar fuera de su tierra natal, empieza a hilvanar una historia. Son imágenes de nostalgia, empatía… de aquella casita humilde de bahareque, de limitaciones, pero también de mucho amor y desprendimiento. De lejanía pero de mucho orgullo. De necesidad pero de mucha bondad.
Tal vez internalizando ese sentimiento de madre y expresándolo en este parto, “opera prima”, como lo es su documental En los zapatos de un niño, asume con pasión filial, aquello que el gran Andrés Eloy Blanco no sólo nos recuerda sino que nos despierta nuestras más hondas emociones, por aquello que, cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos del mundo.
María Alejandra acaba de parir, luego de algo más de dos años de espera, su producción cinematográfica En los zapatos de un niño, donde se echó encima los roles como guionista y directora. Al verla hablar con tanta pasión de su película, pasadas todas las anécdotas del caso, ob
servamos su abultado vientre, como señal que muy pronto, digamos cosa de horas, parirá a otro de sus hijos. ¡Enhorabuena! Para usted, señora directora, mucho éxito y felicidades.
La historia actual del cine apureño se está rodando. Sólo esperamos para reencontrarnos en esta misma sala, estrenando otra película apureña.
En el dos mil dos viaja a España, para cursar un master en Documentales Creativos en la Uni
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Conoce lo que es la maternidad, nace Amanda, y en ese viajar y viajar, estar fuera de su tierra natal, empieza a hilvanar una historia. Son imágenes de nostalgia, empatía… de aquella casita humilde de bahareque, de limitaciones, pero también de mucho amor y desprendimiento. De lejanía pero de mucho orgullo. De necesidad pero de mucha bondad.
Tal vez internalizando ese sentimiento de madre y expresándolo en este parto, “opera prima”, como lo es su documental En los zapatos de un niño, asume con pasión filial, aquello que el gran Andrés Eloy Blanco no sólo nos recuerda sino que nos despierta nuestras más hondas emociones, por aquello que, cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos del mundo.
María Alejandra acaba de parir, luego de algo más de dos años de espera, su producción cinematográfica En los zapatos de un niño, donde se echó encima los roles como guionista y directora. Al verla hablar con tanta pasión de su película, pasadas todas las anécdotas del caso, ob
La historia actual del cine apureño se está rodando. Sólo esperamos para reencontrarnos en esta misma sala, estrenando otra película apureña.
(Palabras que tuvimos el honor y placer de dirigir, al público presente, en el estreno del corto En los zapatatos de un niño).
PD:MAría alejandra dió a luz un hermoso bebé, que llevará por nombre: Santiago. Estuvimos en la celebración. La alegría desbordó la familia Marchena Carreño, abuelos. Especial mención a Rafael Consuegra, padre de la criatura, como se dice, que no podía con tantas emociones juntas. Rafael, fungió como asistente de la directora del corto, por supuesto. Por allí hay algo con un PREMIO, luego les comento