27.5.08

La conciencia como poder popular

Que sabroso es decir que el pueblo no tiene o que le falta conciencia y él en su actividad como funcionario público no hace nada al respecto. Desde el sector comunicacional, ese que tanto menciona el presidente Chávez, no se están tomando las medidas pertinentes, las muestras están a la vista.

Si escuchamos la radio, si vemos la televisión, si leemos la prensa no encontramos ningún material o en muy poca proporción, con el fin antes mencionado. El despertar de una conciencia nacional tiene que ser prioridad de todos los ministerios, ya que cada uno de acuerdo con su área de trabajo lo pueden emprender. Porque se necesita crear conciencia en el campo de la salud, en educación, en la comunicación, en el tránsito, en la vida diaria, etc.

Si hablamos de impresos, es mucho el material divulgativo que no llega a la mayoría de la población, bien porque son publicaciones lujosas, muy extensas o con un contenido no decodificable por las comunidades, esto sin mencionar las deficiencias en su distribución. Son publicaciones extremadamente excluyentes. En estos casos se requiere de folletos, trípticos sencillos o volantes, delicadamente resumidos e ilustrados de manera ágil, para cumplir con su misión comunicacional.

Esto tiene que ser una prioridad de este gobierno revolucionario, ya que hasta el momento no se han logrado los objetivos. Ahora bien, como dicen los teóricos publicitarios, estas campañas no pueden ser sólo con fines electorales, transitorias, espasmódicas o coyunturales, sino de forma permanente, de manera que constituyan una lección sólida en el logro de esa conciencia que tanto hablamos por allí.

En la vida contemporánea venezolana se pueden conseguir algunos ejemplos, que por diferentes factores, principalmente el señalado anteriormente, han tenido una vida útil muy corta. También es digno destacar que en muchos ministerios e instituciones tienen dinero para derrochar en otras cosas, pero “para eso no hay presupuesto”. Entonces si es así, no sigamos desentendiéndonos de la situación diciendo que no hay conciencia o que con ella si podemos lograr la revolución, cuando no estamos haciendo nada o muy poco por enseñarla, exaltarla o estimularla.

24.5.08

Injusticias en tiempos de la Quinta República

Con qué palabras podemos calificar las acciones burocráticas del Ministerio de Educación, por una parte, y por la otra de su homónimo de Finanzas, cuando el primero no ha realizado las diligencias pertinentes y el otro por su gestión burocratizada,no han podido hacer realidad el pago de las prestaciones sociales de docentes que han sido jubilados en estos últimos, quedando pendientes por cancelar algunos del año dos mil tres hasta la fecha.

Hasta allí todo parece señalar a "vicios de la cuarta república o a irregularidades del gobierno anterior",cuando la revolución está a un paso de cumplir diez años en el poder, nosotros como fieles revolucionarios no lo entendemos o mejor dicho no lo digerimos. Además de considerarse, sin duda, como una injusticia, esa que tanto detestamos,esa por la que tanto discutimos, esa que se está aplicando hacia un grupo bastante significativo de compatriotas que dieron los mejores años de su vida en enseñar a esa generación que ya está tomando responsabilidades en la construcción de esta nueva sociedad.

Parece que quienes tienen la autoridad para ejecutar estos pagos, no se ven en esa realidad,nunca van a llegar a viejos, nunca van a estar en esta situación de miles de educadores jubilados que luchan por pasar los últimos años de su vida de la mejor manera posible y que lo que reciben como pago no les alcanza para pagar medicinas, viajar o hacer lo que les venga en ganas con un dinero que se ganaron con el servicio a la nación.

Seguramente esto no sucederá con los padres del presidente Chávez, que son educadores, o con algunos ministros, que seguramente ya tienen su cheque listo para cuando lo requieran. Mientras tanto, los educadores jubilados ven cada día como suben las entradas de divisas al país, como suben los índices económicos,etc. y se quedan con los ojos tristes como aquello del niño pobre ante la vidriera de juguetes caros.

Cuando cada día ,señor presidente, hablamos de cumplir con las deudas con el pueblo, un grupo muy selectos de venezolanos que se entregaron con alma y corazón a educar a estas nuevas generaciones, esperan por el pago digno y oportuno de sus prestaciones sociales, como derechos adquiridos en recompensa a un trabajo honesto y vocacional de tantos años. El socialismo también incluye el reconocimiento a quienes han compartido sus saberes. Patria,socialismo o muerte.