30.6.06

Al caer la tarde


Cuando terminan las faenas del llanero, cuando cae la tarde y poco a poco la obscuridad va arropando la sabana, cuando ya cada uno está instalado en su chinchorro, fluyen cuentos, anécdotas y hasta canciones que llenan de costumbres este momento preñado de creatividad ,ruda algunas veces y sentimental en otras, y así de alguna manera, espantar los miedos de la noche oscura, además aprovechar algún asustado oyente para meterle más leña a la creación que brota de esa mente clarita que trata de aliviar el cansancio del trabajo en el llano.

Espantos, aparecidos, mujeres traicionadas que se convierten en fieras, canciones del amor perdido y del recuerdo de la última parranda al pie del arpa.

Cuántas cosas han nacido de estas tertulias, antes de caer rendido por el cansancio, muchas de ellas se pierden y vuelven a nacer, constituyéndose en el jaguey que vierte el agua para dar vida a otras vidas.